«Madrid City» es una de las canciones más singulares de Ana Mena dentro de su etapa reciente. Con este tema, la artista andaluza vuelve a explorar un sonido que mezcla pop, música electrónica y trance, con claras referencias a la estética de los años 90, y que conecta directamente con el universo que ya había planteado en Las 12, su éxito junto a Belinda.

Lejos de ser una canción aislada, Madrid City funciona como una continuación conceptual y sonora, ampliando el relato que Ana Mena viene construyendo en torno a su último proyecto discográfico y consolidando una identidad artística muy reconocible.

Un sonido que mira a los años 90

Uno de los aspectos más llamativos de Madrid City es su sonido claramente inspirado en los años 90. La canción combina bases electrónicas, elementos de trance y una estructura pop muy marcada, dando como resultado un tema bailable pero con un fuerte componente atmosférico.

Este tipo de producción conecta con una tendencia cada vez más presente en el pop actual: la recuperación de sonidos electrónicos noventeros, reinterpretados desde una sensibilidad contemporánea. En el caso de Ana Mena, esta estética no aparece como un guiño puntual, sino como parte de un lenguaje musical coherente.

La conexión directa con «Las 12»

La propia Ana Mena ha explicado que Madrid City nació como una especie de “segunda parte de Las 12”. Ambas canciones comparten no solo una base sonora similar, sino también una energía nocturna, urbana y emocional que gira en torno a la ciudad, la noche y las relaciones intensas.

Mientras Las 12 se convirtió en un éxito inmediato, Madrid City amplía ese universo, funcionando como una continuación natural que no repite la fórmula, sino que la desarrolla desde otro ángulo.

El amor de verano como eje de la letra

La letra de «Madrid City» gira en torno a la idea de un amor de verano vivido en la capital, una historia intensa, breve y cargada de emoción que se desarrolla en un contexto urbano y nocturno. Lejos de plantear una relación duradera, la canción se centra en ese tipo de encuentros que se viven con la conciencia de que pueden no repetirse, pero que dejan una huella profunda.

Versos como «Quisiera que esta noche no se acabe, quisiera que tus besos se me graben» reflejan con claridad ese deseo de detener el tiempo, de prolongar un instante que se sabe efímero. La letra transmite urgencia, intensidad y una cierta nostalgia anticipada, elementos muy ligados a las historias estivales que nacen y se consumen en pocos días.

La idea de la despedida aparece de forma directa en frases como «Si no te vuelvo a ver otra vez, quiero comerte otra vez», donde se expresa la necesidad de aprovechar el presente sin pensar en el futuro. El cierre emocional llega con «Juro que nunca te olvidaré», una promesa que resume el espíritu de la canción: aunque el encuentro termine, el recuerdo permanece.

Este enfoque conecta de forma natural con el concepto de Madrid como escenario emocional, una ciudad asociada a noches largas, encuentros intensos y amores que, aunque breves, se vuelven inolvidables. La letra refuerza así el carácter nostálgico y evocador de Madrid City, alineándose con su estética noventera y su atmósfera electrónica.

Una canción guardada desde junio

Según ha contado la artista, Madrid City es una canción que tenía guardada desde el mes de junio, lo que refuerza la idea de que no se trata de un lanzamiento improvisado. Al contrario, forma parte de una planificación creativa más amplia, en la que cada canción ocupa un lugar concreto dentro del relato.

Este detalle explica también por qué el tema encaja tan bien dentro de su discografía reciente: no responde a una moda puntual, sino a una visión artística ya definida.

Andrés Torres y Mauricio Rengifo: los productores detrás del tema

En los créditos de Madrid City aparecen Andrés Torres y Mauricio Rengifo, dos nombres clave en el pop latino actual. Ambos productores han sido responsables de algunos de los mayores éxitos en español de los últimos años, incluyendo canciones de Aitana y el histórico Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee.

Su presencia en Madrid City garantiza una producción cuidada, con un equilibrio muy preciso entre impacto comercial y coherencia artística, algo que se percibe claramente en el resultado final.

Una canción que amplía el universo de Bellodrama

Ana Mena ha explicado que Madrid City está relacionada con una continuación de su último disco, publicado en marzo, y que forma parte de un proyecto que ella misma ha definido como “Bellodrama, pero segunda parte”.

Esto significa que la canción no solo funciona a nivel individual, sino que expande un universo narrativo ya existente. Bellodrama se caracteriza por una mezcla de dramatismo, estética pop y referencias culturales muy concretas, y Madrid City encaja perfectamente dentro de ese concepto.

Madrid como escenario emocional

El título de la canción no es casual. Madrid aparece como escenario simbólico: una ciudad asociada a la noche, al movimiento constante, a las historias intensas y a los encuentros que dejan huella.

En Madrid City, la ciudad no es solo un lugar físico, sino un estado emocional, un espacio donde confluyen deseo, libertad y cierta nostalgia. Este enfoque conecta muy bien con el tono noventero de la canción, reforzando su carácter evocador.

Pop electrónico con identidad propia

Aunque Madrid City bebe de referencias claras, la canción mantiene una identidad propia, reconocible dentro del estilo de Ana Mena. No se trata de una imitación de sonidos del pasado, sino de una reinterpretación personal que encaja con su trayectoria.

La mezcla de pop accesible y electrónica más atmosférica permite que el tema funcione tanto en pista como en escucha individual, algo clave para su recorrido a medio y largo plazo.

La evolución artística de Ana Mena reflejada en el tema

Madrid City es también un reflejo de la evolución artística de Ana Mena. Frente a propuestas más inmediatas de etapas anteriores, la canción muestra una artista más segura de su identidad, capaz de sostener un concepto y desarrollarlo con coherencia.

Este tipo de canciones suelen marcar momentos importantes en la carrera de un artista, no tanto por su impacto inmediato, sino por su capacidad de definir una etapa.

La relación entre estética, sonido y narrativa

Uno de los puntos fuertes de Madrid City es la coherencia entre su sonido, su concepto y su lugar dentro del proyecto global. Nada parece dejado al azar: ni la producción, ni las referencias, ni su relación con canciones anteriores.

Esta coherencia es una de las claves por las que la canción resulta atractiva tanto para el público general como para quienes siguen de cerca la evolución de Ana Mena.

Una canción pensada para perdurar

Más allá de su lanzamiento concreto, Madrid City tiene características que favorecen un recorrido duradero: una producción sólida, un concepto claro y una conexión directa con otros éxitos del catálogo de la artista.

Este tipo de temas suelen ganar valor con el tiempo, especialmente cuando forman parte de un universo creativo reconocible.

Conclusión

«Madrid City» confirma a Ana Mena como una artista capaz de construir proyectos con identidad y continuidad. Con un sonido que mezcla pop, electrónica y trance, claras referencias a los años 90 y una conexión directa con Las 12 y Bellodrama, la canción funciona como una pieza clave dentro de su etapa reciente.

Más que un simple lanzamiento, Madrid City amplía el relato artístico de Ana Mena y refuerza su posición como una de las figuras más interesantes del pop actual en español.